Dialogismos

Jueves, 26-enero-2012

“La verdad”. Las verdades parece que no existen en el mundo de la política. O que normalmente se usan para la total conveniencia de los partidos políticos en una institución pública. ¿Y por qué no se muestra de forma pública lo que ganaba al mes el ya cesado Defensor del Ciudadano de Granada, e incluyendo dietas y gastos de representación. O sea, todos los emolumentos recibidos durante los 5 años del mandato que ha terminado. ¿Y el cargo de Defensor del Ciudadano de Granada no debería de estar exento de emolumentos con forma de nómina u otra forma de cobrar, y tan solo debería de percibir los gastos someros que el cargo origine? No estamos escribiendo de la infraestructura que origina la “oficina”, de los gastos que conlleva inherentes esta “oficina” por todos los conceptos. Ya se dio un Defensor del Ciudadano que no cobró por realizar estas tareas defensivas de la ciudadanía. Quizá se debería de volver a esta modalidad de no percibir sueldo alguno. Y que sea un funcionario, sin carné político, no se ve a priori nada en contra para que se pueda empañar su gestión de defensa al ciudadano. No se debe de juzgar a los perros antes de llegar al cortijo. Ni comentar que todos los perros son los mismos canes, pero con distinto collar. Los hay que no ladran y muerden, y los hay que ladran y no muerden. Toda la verdad no solo está ahí afuera, la verdad también está ahí dentro.