Las Cenizas y el Viento
Viernes, 10-febrero-2012
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Ahora en los días variados y pequeños,
días tan escuetos y vacíos de amor,
escucho aún menos a mi corazón distante
porque mi raciocinio está en otras cosas importantes.
Café por las tardes es obligación,
poema que surge en un blanco papel,
recuerdos olvidados que surgen impetuosos,
observación de todo aquello que es imprescindible.
Viento león que en las ventanas ruge,
frío gélido que congela las ideas inútiles,
cigarrillo idiota que sirve para toser agudo,
sensación de vivir totalmente apartado del mundo.
Observo a las gentes que deambulan tristes,
contemplo pájaros insonoros e hirsutos,
veo árboles militarizados que mueren de pie,
mis ojos terminan en el tejado de la casa de al lado.
Personas de piedra o de cartón plastificado,
sinsabores en la soledad por los errores,
amargura de vivir en un mundo corrompido,
soledad terrible de escribir poemas buscando lectores.
